Analogías queer/cuir surge como un proyecto de investigación y creación en relación a lo queer/cuir y feminista en Quito. A partir de la residencia en No Lugar, he ido tejiendo una serie de relaciones con activistas, artistas, académicxs y personas de la ciudad, tomando como muestra visual un retrato fotográfico alejado de los parámetros tradicionales, evitando capturar los rostros para anular las lecturas binarias entorno al género, generando así una cartografía de vivencias durante el mes de Octubre de 2017.

 

No lugar

Mi propuesta radica en revisar y analizar el potencial contestatario de la sexualidad y el género en el ámbito artístico, así como en el de los movimientos sociales en un trabajo colaborativo con el activismo. De esta manera, he ido recogiendo de forma escrita e íntima las experiencias y relatos de las personas con las que me he ido cruzando en este camino de disidencias.

no lugar

El contexto ha sido clave durante mi estancia. En mi caso, ha aportado, intervenido, y modificado el proyecto. La García Moreno con Oriente se ha convertido, durante un mes, en mi hogar y eje de operaciones. Es una esquina complicada, ya que los buses por poco la esquivan. Y su pendiente me deja sin aliento, reclamando un té de coca al llegar a la casa para tratar el mal de altura. Pero la casualidad que me trajo al Ecuador ha sido deliciosa. Estar a 2850 metros sobre el nivel del mar me deja flotando sobre las nubes. Las vistas al Panecillo desde el tercer piso me han acompañado durante las noches de trabajo y las mañanas de chuchaqui. He conocido rincones de Quito (y alrededores) a partir de la gente que me ha rodeado, y eso ha sido mágico, conocer una ciudad a través de distintas derivas. Mi idea inicial partía desde la investigación, con intención de ejecutarla de una manera bastante formal. En cambio, desde que aterricé en la ciudad, me he visto envuelta en una red de personas con propuestas interesantísimas dentro de lo feminista/cuir a través de la creación y el activismo. Como por ejemplo, la vecina fiesta de La SinVergüenza; publicaciones como “Relatos del Encierro”, que recopilan testimonios de mujeres lesbianas que sobrevivieron a clínicas de deshomosexualización; o talleres con artistas a raíz de la exposición “La Intimidad es política”, entre muchas actividades. Otra de las cosas a mencionar es todo lo que se ha activado a partir de la marcha ConMisHijosNoTeMetas, tanto el odio como la acción, que me ha hecho ser consciente de los procesos legales y la lucha dentro de un sistema que nos oprime.

No lugar

Todo este contexto ha propiciado el repensar la forma del proyecto, abandonar las estructuras habituales de la investigación, y darle relevancia a lo visual, tomando como prueba de cada encuentro una fotografía analógica de alguna parte del cuerpo (generalmente las extremidades), dejando de lado la importancia del rostro y su carga en cuanto a la representación del género se refiere, evidenciando las líneas de lo visible dentro de lo invisibilizado por la sociedad heteropatriarcal. Por otra parte, la investigación ha pasado a ser un proceso, una serie de encuentros y conversaciones que parten de lo personal a lo político, alejada de lo institucional y cercana a lo individual dentro de la misma comunidad. La manera de documentar todas esas conversaciones ha sido escrita, siguiendo la estela de lo analógico. Cada persona que he conocido me ha llevado a otra, tejiendo así en mi imaginario esa red potente y vibrante de Quito. También la visita a espacios y participación en eventos, recorriendo rutas alternativas de la ciudad que configuran nuevos escenarios de pensamiento y creación con la capacidad de subvertir lo establecido como norma. Y lo político de las fiestas disidentes, por supuesto.

En lo que a la práctica artística se refiere, la pienso desde el proceso y la investigación, partiendo de un cuestionamiento a nivel político y social. Tratando de deconstruir esa mirada eurocentrista que traigo en la maleta, dejando a un lado lo hegemónico y revisando la forma de hacer las cosas en lo artístico y personal. Es imposible que una sola voz pueda representar a todas las voces, por eso me parece crucial hacer una redefinición de lo queer/cuir desde lo local, desde las experiencias y haceres de los cuerpos. Es por ello que esto no es una pieza acabada, sino una manera efímera (posteriormente desaparecerá todo lo escrito en la pared) a la par que archivística de exponer un proceso que se ha centrado en los vínculos y las distintas definiciones y aprendizajes bajo la influencia de lo relacional. Abierto a lo orgánico, desde la experimentación y el error de lo analógico, y desde lo flexible y torcido de lo queer/cuir.

No lugar

 


La obra de Andrea Martínez se exhibirá el sábado 28 de octubre en el espacio del No Lugar dentro de la exposición colectiva con Perla Ramos 2×1 open studio

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