[1]

 Ilustración Guayaqueer, Victor García (2020).

Por mucho tiempo sentí que era demasiado tonto para este mundo hecho para gente inteligente. Como si hubiera sido hecho de un material extraño que me repelía de todos los espacios en los que tenía que estar: en la escuela, en el colegio, en el trabajo, en el catecismo. Era algo así como un ladrillo que no encaja en una pared y que se mueve por la sala, el baño, la habitación, en busca de un espacio con una forma similar. La única forma que se me ocurría era molerme hasta los huesos para filtrarme en cualquier intersticio. Pero como dije antes, he sido demasiado tonto para un mundo hecho para gente inteligente.

Me resulta muy potente escribir este artículo en primera persona, acompañado de otrxs como yo, hechxs de otras formas, de otras materialidades, otros deseos… destinadxs a estar en la bodega de atrás. Estoy acompañado de esta polifonía de voces sexo-disidentes, algunas que conozco bien, otras que son amistades nuevas y que por el mes del -Orgullo LGBTI- junio 2020, han tenido varias iniciativas virtuales partiendo de sus propias corporalidades como enunciado de la situación actual en la que viven la población sexo y género disidente en Ecuador[2].

¿Por qué es tan importante este pronunciamiento desde las sexo-disidencias? La comunidad LGBTIQ+ de la que formo parte ha sido doblemente afectada por la pandemia del Covid-19 y por una estructura estatal que está dispuesta a dejarnos morir en beneficio a la supervivencia del mercado y de la economía. Es desastroso el panorama que se desploma frente a nuestros ojos sobre las condiciones de vida de la población disidente, en el que la población trans es la más afectada. Me pregunto ¿dónde quedan los avances normativos efectuados en la constitución de 1997 y 2008?, tales como la despenalización de la homosexualidad (1997), así como la penalización de los crímenes de odio reflejadas en el Código Penal Procesal, art. 450 de los Delitos de Odio, o la prohibición de publicidad que induzca a la violencia, la discriminación, racismo, sexismo en el art 19. Inciso segundo de la Constitución de 2008.

Esta estructura fóbica de nuestros cuerpxs se ha extendido por varios países de Latinoamérica. En Colombia se ha presenciado disposiciones discriminatorias como fue el “Pico y Género” que permitía, según las autoridades, controlar las aglomeraciones. Sin embargo, fuimos testigxs de varios casos de transfobia por redes sociales. Mujeres trans eran detenidas de forma violenta en supermercados por policías y militares porque “debían salir en el día de los hombres”. Existen casos como el de Alejandra, mujer trans que falleció en Santa Fe (Bogotá) después de que la ambulancia se negó a atenderla por tener VHI. En Ecuador hace poco presenciamos el asesinato de Javier Viteri, joven homosexual al que propiciaron 89 puñaladas. Además, se presentaron 20 casos de mujeres y niñas asesinadas de forma violenta durante la cuarentena. También el lamentable asesinato de líderes sociales como la muerte de Elizabeth Montaño, mujer trans, médica y activista. Frente a este panorama nos seguimos preguntando, por qué los avances normativos no tienen eco en la sociedad, por qué el panorama de la comunidad LGBTI sigue siendo precario y abyecto.

¿Cómo asumir la protesta frente a la despolitización de nuestra comunidad en el contexto de la pandemia? Varias son las iniciativas virtuales que se formaron el pasado mes del Orgullo LGBTIQ+ con la finalidad de incidir a nivel social y hacer frente a un abandono estatal, que hace varias décadas mantiene una perspectiva y un discurso sumamente homofóbico frente a las disidencias e identidades no binarias.

Daniel Moreno: El Momento que te paras en la calle vestido -de drag queen- estás haciendo política. El momento que dices –“A mí me mataron a varios amigos y tuve que ir a reconocerlos a la morgue- es política” (2020) [3].

Daniel Moreno

Daniel Moreno – del archivo fotográfico de Dionisios.

¿De qué parte de nuestro “cuerpx-memoria” proviene este sentimiento de “fracaso social”? ¿dónde se localizan los pronunciamientos políticos en la población sexo-disidente? El reclamo y la insurgencia han estado presentes en el pensamiento comunitario sexo-disidente desde la misma despenalización y se mantienen hasta la actualidad por nuevas generaciones que abanderan esta protesta en favor de la vida y que está pensando de forma interseccional desde el término “maricx”, que da cuenta de la clase social, así como la étnica, género y distintas opresiones mucho más complejas que lo que se conoce como “Comunidad GAY”.

Desde el año 97 con la despenalización, el “arte” ha sido para varios colectivos una herramienta potente, como lo demuestra Daniel Moreno, que irrumpe en el espacio público. También es un “arma” política que permite crear y re-crear nuestros cuerpos frente a los discursos de odio que han sido naturalizados desde la colonización española con respecto a las disidencias y en favor de una economía capitalista que privilegia la producción y la reproducción de la mano de obra como fuente de acumulación del capital de una forma salvaje. 400 años después los cuerpos seguimos actualizando nuestras plataformas para hacer frente a un sistema colonial, capitalista y patriarcal.

Conformación de un discurso viril nacional   

¿De dónde vienen los hombres que odian a los homosexuales? Esta es una pregunta que la mayoría de maricxs nos hacemos antes de naturalizar la homofobia como parte estructural de nuestro entorno. Antes de adaptarnos, si no se produce este último paso somos “muy tontos” porque no entendemos las cosas como son. Estas dos respuestas se me ocurren por el momento. Sin embargo, se me ocurre también, que se puede analizar más a los hombres que nos odian. Comienzo este camino examinando con lentes violetas del feminismo, un discurso racional y verdadero que es parte fundamental del pensamiento masculino: la virilidad.

El discurso viril surge como “un gran sol”, cuyo poder gira en torno a sí mismo, se piensa inalcanzable y excluye todo lo que no sea o se identifique con “sí mismo” este acto (de levantarse hacia arriba) es una metáfora “fálica”, tanto en su campo simbólico de representación como ideológico de pensamiento. La conformación de un discurso viril está, por ejemplo en la invisibilización y la nula autorepresentación de población LGBTIQ+ en los medios, la ausencia de educación sexual, la falta de mujeres indígenas y de afroecuatorianos en medios oficiales, los estereotipos en propagandas, y los discursos de odio de parte de los políticos de turno. Nuestrxs cuerpos en la representación oficial, son utilizados para expresar la conformación de un discurso viril.

El testimonio de una mujer trans, sobreviviente de la persecución-caza de homosexuales y la colonialidad de los discursos de odio en el gobierno me ayuda a seguir pensando en esta pregunta que me he planteado. Alberto Cabral / Purita Pelayo (2017) que menciona en su texto: “Los Fantasmas se Cabrearon” acerca de la situación en los años 80s y 90s:

Los actos de violencia contra la comunidad no tenían bandera política. Igual de represivos fueron los gobiernos de León Febres Cordero, Rodrigo Borja Cevallos, Sixto Durán Ballén y Abdalá Bucaram. Los asesinatos, las desapariciones, agresiones o torturas contra algún gay o travesti o transexual no merecían una investigación. Todos los casos de agresión quedaban en el olvido y en la impunidad a los pocos días. En la comunidad gay, resentida ante tanta violencia, comenzó a germinar la idea de que desde el Estado se fraguaba, como un objetivo importante y secreto, una política de exterminio de personas consideradas indeseables por una sociedad intolerante y agazapada (Cabral 2017, 130).

 

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Como Purita muestra en su testimonio, el discurso de odio no tiene partido político, más bien tiene un origen ideológico colonial/religioso. En el caso de Guayaquil, Fernando Sancho Ordoñez (2010), académico y activista, refleja en su artículo “Locas y Fuertes: Cuerpo Precarios en Guayaquil del siglo XXI”, el cumplimiento de las normas y “buenas costumbres”, en conjunto con la Regeneración Urbana del Centro de la Ciudad expedida en 2004 por parte del Partido Social Cristiano. El partido que ha gobernado de forma local la ciudad desde 1992 con León Febres Cordero, Jaime Nebot y en la actualidad con Cynthia Viteri.

Dicha remodelación y “buenas costumbres” bajaron un discurso “viril” a la materialidad del ornato de la reconstrucción del Malecón Simón Bolívar, por medio del cual la Policía Metropolitana reprimía los comportamientos de personas sexualmente diversas porque atentan contra el “decoro” y las “buenas costumbres” (Sancho 2010, 39). Según el presidente Febres Cordero los homosexuales “fuertes” no podíamos hacer lo que nos daba la gana en un espacio tan bonito como El Malecón.

Otro ejemplo importante se presenta en los años 60s cuando la Junta Militar de Gobierno (1963-1966) llega al poder. Existieron varios abusos de poder, a lo que Carlos Palacios Sáenz, responde de parte de la Cancillería:

Tenemos que dejar que nuestra voz, en forma culta, pero al propio tiempo viril, como lo demandan nuestros antecedentes del pueblo quijote y valeroso. Las claridades de Luz de América no pueden desaparecer por las negras nubes de la cobardía de la diplomacia oportunista (…) ¿Qué camino vamos a seguir, el del silencio humillante o el del reclamo varonil? (Palacio Sáenz, citado por Margarita Camacho 2016).

Los agravios a los derechos humanos se reducen al deber patriótico y la virilidad, frente a la consecuente cobardía en la que nos encasillamos los cuerpos no-viriles, que desde un discurso “de buenas costumbres” conformamos una amenaza a: la salud del estado, el espacio público, la “familia ecuatoriana”, como mencionó el presidente Rafael Correa (2013) en su entrevista en el canal RTS, frente al Matrimonio Igualitario:

“Soy progresista en la parte económica y social, pero bastante conservador en cuestiones morales, y no pretendo transmitirle mis valores a todo el país. Aunque tengo el derecho porque nunca los he ocultado (…) primero creo que nos desgastamos en cosas y creo que hay prioridades, esta es la prioridad 1001, yo sí creo que la familia es el fundamento de la sociedad y la estrategia era cambiar el sexo por la identidad de género y hay matrimonio gay” (Correa 2013).

Frente a este hecho un queridx amigx y aliadx maricx Runa Sanabria (2020), que había conocido en su devenir no-binario, tanto en la Universidad Central como en la plataforma radial Las Pornógrafas de la cuál es miembro fundador, mencionó que el segundo debate del cambio de género en la cédula “Mi Género, Mi Cédula” el presidente vetó el proyecto de ley por miedo a que los “homosexuales nos casemos y tengamos hijos”. Para Runa Sanabria, el presidente no tiene en cuenta la situación real de las personas trans, así como el ejercicio de los mismos derechos y no discriminación como premisas de la constitución de 2008.

Examino las condiciones de las personas LGBTIQ+, en el estudio Condiciones de Vida de Personas GLBTI efectuado por el Consejo de Igualdad de Género (CNIG) y el Instituto Nacional de Estadísticas y Censos (INEC) en 2012, cuyas cifras arrojan datos alarmantes frente a la situación de salud, laboral, así como de violencia de las poblaciones sexo-disidente. Entre algunos de estos datos, está que 7 de cada 10 personas GLBTI son violentadas en sus esferas familiares; más de la mitad no posee un ingreso mayor al sueldo básico debido a la ausencia de estudios de tercer nivel (lo que se debe a la desprotección familiar entre otras circunstancias); la prevalencia del VIH/SIDA se localiza casi en su totalidad en población trans que muchas veces no posee otras fuentes de trabajo más que la prostitución. Frente a estas realidades, el matrimonio igualitario como “el miedo a dañar la familia funcional” es un pretexto del presidente para sostener un discurso de virilidad.

Uno de los principales factores de rechazo a estas medidas legales en inclusión, fue el escándalo efectuado por el hermano del presidente Fabricio Correa que denunció públicamente la existencia de políticos homosexuales con altos cargos que “ponían en peligro la ética profesional para la ciudadanía” (Camacho 2016, 32). Uno de estos políticos fue Alexis Mera, exsecretario jurídico de Correa, a quién se le armó un “homenaje” llamado “Una hora loca” en la que participaron 50 hombres “vestidos como homosexuales”, con plumas y pancartas que mencionaban “te apoyamos Alexia”.

El uso de cuerpo maricx efectuado por el hermano del presidente, da cuenta de una homofobia constitutiva de su identidad política y personal, para el cual lo único presente sobre lo que representa y significa un cuerpo sexo-disidente es la abyección. Esta caracterización ha sido utilizada por los medios para desprestigiar al discurso “Viril” y tiene repercusiones reales en el ejercicio de nuestros derechos como ciudadanxs. Apuesto a que Fabricio Correa se burlaba de sus compañeros de curso cuando los llamaba “maricones”, así como se burlaron de mí, así cómo se burlan los niños de esta generación de “los maricxs” cuando ven los shows de “La Michy y la Melo” y seguirán burlándose cuando accedan a cargos públicos.

Dos hombres homofóbicos hablando por nuestros cuerpos

Ya varios pensadores como Anthony Giddens (1989) nos han dicho que organizamos nuestras ideas con imágenes, estereotipos, sellos, muy similares a una impresión muy fuerte que sirven para poder comprender el mundo. Parte de estas imágenes son los símbolos patrios a los que cantamos desde la escuelita, los símbolos culturales, símbolos religiosos y los símbolos de los homosexuales. Estas imágenes aparecen en los medios de comunicación, la televisión, la literatura y asocian a la población LGBTIQ+ con la muerte, crímenes, VIH-SIDA, pedofilia, trabajo sexual (desde su propio entendimiento, uno abyecto).

¿Siempre debemos estar muertos en estas propuestas visuales hegemónicas? Alguna vez leí en la publicación de una colectiva maricx: “Toda la rabia, los golpes y los insultos, no se comparan con el amor que tenemos de otros maricxs” y la potencia de esta enunciación sobrepasa el sistema desigual e injusto que nos abyecta.

 

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Entonces estos símbolos, imágenes y narrativas son inventadas una y otra vez por hombres heterosexuales para mantener “las cosas como son”, para utilizar nuestrxs cuerpxs y hablar por nosotrxs. Este uso de nuestros cuerpxs, también se presenta en industrias culturales de entretenimiento, que venden información, espectáculos, shows con contenido machista, misógino y homofóbico. Un ejemplo claro es la clausurada serie “Vivos”, específicamente el personaje de “La Melo” interpretada por David Reinoso y actualmente el personaje de “La Michy”, interpretada por Victor Arauz. De forma reciente, ambos actores han realizado shows, así como presentaciones virtuales a pesar del descontento de varios activistas LGBTIQ+ por la homofobia que infunde.

Los actores hacen uso de modismos y prendas características del estereotipo del homosexual afeminado, para poder mofarse y hablar desde –su deseo masculino-. Estos personajes se caracterizan por ser “sumamente tontos” y replican un discurso de cobardía, perversión, enfermedad que ha venido caracterizando al cuerpo homosexual a lo largo de la historia política del Ecuador. Es fácil para un político desprestigiar a otro, mencionando que es homosexual con los símbolos homofóbicos y transfóbicos presentes en la televisión ecuatoriana de alcance masivo. A la par los activistas y artistas: Stefano Espinoza y Víctor H. García, miembros fundadores de la Plataforma de contenido Visual LGBTIQ y feminista Guayaqueer mencionan sobre los personajes de la Michy y la Melo:

Victor: Estas famosas aliadas de la comunidad no quieren hablar, no quieren perder sus lazos de poder y lo mismo sucedió cuando se hicieron reclamos de varias comunidades en 2008 para clausurar Vivos. David Reinoso y Víctor Arauz no se quieren bajar y observar la situación de nuestra comunidad” (García 2020).

Stephano: La violencia se ha ido transformando en Gay-Friendly, amigable, como el caso de la Michy y la Melo. Existen colectivos que las aman. Dicen: Yo me veo reflejado ahí, esa soy yo y se contentan con las migajas que tenemos. Tenemos demasiado talento en nuestra comunidad para que nos retraten de una forma unidimensional como lo hacen Reinoso y Arauz” (Espinoza 2020).

¿Por qué no permiten al cuerpo maricx ingresar a este campo de representación en la industria cultural?

Daniel Moreno, activista y director del teatro Dionisios Arte Cultura e Identidad, ha venido trabajando desde 1998, en la sensibilización, el arte y la cultura LGBTIQ+. Daniel menciona que en uno de sus varios intentos para acceder a la televisión le pidieron realizar el papel de reporterx en un segmento de noticias LGBTI en el cual se le pidió que salga como “loca” y que haga chistes sobre mujeres Lesbianas en el futbol. A lo que respondió de forma negativa. Daniel Moreno también menciona que su imagen ha sido utilizada por políticos como Augusto Barrera, para la Municipalidad de Quito, sin un diálogo sostenido o una inclusión real en espacios artísticos.

Según lxs activistxs, la violencia y los discursos de odio se siguen transformando, pero mantienen la abyección constitutiva de las sexo-disidencias, el miedo y la cobardía. Estas mutaciones también se pueden observar en el mercado global gay friendly, en los productos culturales, creadores de una sensibilidad propia de una economía global, cuyo estereotipo es rentable y se queda en un nicho de mercado.

Respuesta Comunitaria “Hipersensible”

¿Qué respuestas se están presentando por parte de la comunidad LGBTIQ+ para sanar esta herida colonial y enterrar de forma digna a nuestrxs muertos?

El pasado mes del “orgullo” varios pronunciamientos contra los discursos de odio y los asesinatos fueron percibidos como “hipersensibles”, propios de una generación de cristal, que llora por todo, que se siente incómoda con el humor negro. Espero que estas palabras sirvan para evidenciar lo importante que son los símbolos visuales en el pensamiento colectivo y en la inclusión real.

Es así como la mayoría de los artistas- activistas con los que conversé, apuesta por la educación en las nuevas generaciones. Desde sus distintas experiencias se buscan un acercamiento pedagógico sensible, equitativo, des-jerarquizado, con énfasis en educación sexual de forma integral. Por tanto, cada obra teatral, cada post, cada ilustración, de parte de la comunidad apunta a una propuesta contra-visual, dónde el cuerpo del maricx hable por sí mismo, se expresa, pero también evidencia su humanidad, así como sus distintos aportes a la comunidad de la que formamos parte.

Las propuestas artísticas desde los mismos colectivos maricxs, buscan espacios de convergencia, dónde se propicie el pensamiento crítico, pero también pedagógico. Hay muchas propuestas para la ciudadanía y para la misma comunidad LGBTI cuya homofobia y misoginia también es producto del discurso viril oficial. Como mencionan los mismos activistas:

Daniel Moreno: Dionisios en su largo trayecto desde 1998, está encaminado a la comunidad heterosexual. Tenemos muchos trabajos de sensibilización, de ir al barrio, meternos en el mercado, presentar trabajos para niños (…) no sabes cómo va a resultar, pero es un tema de empoderamiento personal. El objetivo es comenzar a educar desde las bases para que suelten esos patrones y puedan comprendernos. Por ejemplo, tengo una obra para niños, se llama “Benito” trata sobre un perrito rojo y su papá un arcoíris que refleja de forma lúdica valores como la autoestima de los niños, pero también la diversidad en las familias (Moreno 2020).

Daniel Moreno - Dionisio

Daniel Moreno – del archivo fotográfico de Dionisios.

Victor García: Cuando comencé a hacer Guayaqueer, llevé a cabo una investigación del banco de imágenes para ilustrarlas, fue un volver a aprender. Guayaquil es muy hostil para los grupos históricamente vulnerados, era un continuo transitar ver los monumentos y los símbolos (…) la propuesta es apropiarse y recontextualizar esas imágenes como para decir también estoy aquí, esto hace parte de mi (H. García 2020).

Runa Sanabria: Las Pornógrafas comenzó siendo un segmento chiquitito en la Radio de la Casa de la Cultura y creció tanto que hablábamos de nuestro placer, de la forma que nosotrxs queríamos. Luego creció tanto que llegó a formar parte de la Wambra Radio. Logramos incluir a gente trans, a gente diversa que quería explorar los micrófonos pero que se atrevía a utilizar la comunicación como un derecho” (Sanabria 2020).

Estas propuestas como si fueran lienzos, van dibujando otro paisaje, la creación de “otra” economía de sentido, sin criminalidad, con justicia, con un trato digno en la salud LGBTIQ+. Finalmente, nuestrxs cuerpxs están vivos en estos símbolos, y levantan su voz frente a las agresiones estructurales.

Imagino que somos muchas personas que alguna vez nos sentimos “sumamente tontxs” para comprender las cosas como son, imagino que tenemos las mismas oportunidades laborales siendo maricxs, trans, travestis, imagino dando clases de historia con mi vestido favorito, imagino acudir a una reunión familiar con los aretes que me regaló mi mamá, imagino salir con mi pareja por el mercado tomados de la mano sin recibir un golpe o insultos, imagino a todxs las personas trans estudiando en la universidad, imagino ser atendido por una médico trans en el IESS, imagino morir tomando la mano de mi pareja rodeado de mis amigas sin que sea una vergüenza para la familia.

Imagino mi muerte como un ritual de memoria afectiva y no de silencio y desaparición.

 

[1] Expresión retomada por varios colectivos y activistas sexo-disidentes (como Maricxs Abya Yala, Las Pornógrafas, Causana, Pacha Kuir (Ecuador), Jaus Of Mojandas, Colectiva Severas Flores (Colombia), Movimiento Maricas (Bolivia), Anticuchx Afedese (Perú)), para evidenciar varios crímenes de odio contra población LGBTIQ+ y en abandono estatal en la crisis vivida por la pandemia COVID-19 en el marco del mes del Orgullo LGBTI, junio 2020.

[2] Escribo a partir del conversatorio entre artistas, activistas: “Violencia, Industrias Culturales y Propuestas Contravisuales” (18 jun 2020) en el cual participaron: Daniel Moreno (Teatro Diosinsios, Arte, Cultura e Identidad), Victor H. García, Stephano Espinoza (Plataforma Visual Guayaqueer), Runa Sanabria (Plataforma comunicacional Las Pornógras). El conversatorio se efectuó por iniciativa de Larry Aguas (Larry Cai Freesould) y el Colectivo Wandas, este colectivo de Drag Queens, del que formo parte, nace con la finalidad de pensar las distintas expresiones artísticas transformistas, pero también para politizar la figura del Drag Queen en Ecuador.

[3] Artista LGBTIQ+ fundador de la compañía teatral y de dramaturgia Diosinios Arte, Cultura e Identidad desde 1998. Ha venido trabajando en distintas áreas como capacitación, sensibilización y creación teatral desde hechos reales de discriminación, acoso y maltrato a la sociedad sexo-disidente.

Bibliografía:

Cabral, Alberto. Los Fantasmas se Cabrearon. Quito: INREDH, 2016.
Camacho, Margarita. Cuerpo Deseantes y el Armario Político Hetero-Homosexual. Quito: Abya Yala, 2016.
Colectivo Wandas. «Quédate en Casa no en el Clóset.» Violencia, Industrias Culturales y Propuestas Contravisuales . Quito: Plataforma Virtual, 2020.
Correa, Rafael, entrevista de Canal de televisión RTS. Presidente Rafael Correa Opina Sobre el Matrimonio Homosexual (23 de 05 de 2013).
El Comercio . «La Defensoría del Pueblo Pide tratar al caso de Javier Viteri como Delito deOdio .» El Comercio , 09 de 06 de 2020.
El Universo. «Una Hora Loca Sorprendió en Homenaje a Alexis Mera.» El Universo , 30 de 07 de 2009.
ElTiempo.com. «Estos son el Pico y Cédula que rigen durante la cuarentena .» El Tiempo , 04de 05 de 2020.
Espinoza, Stephano, entrevista de Colectivo Wandas. Violencia, Industrias Culturales y Propuestas Contra Visuales (18 de 06 de 2020).
García, Victor, entrevista de Colectivo Wandas. Violencia, Industrias Culturales y Propuestas Contravisuales (18 de 06 de 2020).
Moreno, Daniel, entrevista de Colectivo Wandas. Violencia, Industrias Culturales y Propuestas Contra Visuales (18 de 06 de 2020).
Sanabria, Runa, entrevista de Colectivo Wandas. Violencia, Industrias Culturales y Propuestas Contra Visuales (0618 de 2020).
Sancho, Fernando. «Locas y Fuertes: Cuerpos Precarios en el Guayquil del siglo XXI.» Íconos, revista en Ciencias Sociales, 2010: 97-110.

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