Hace cuatro meses nos sentabamos una vez a la semana, acompañadxs de distintos tipos de té – el mejor siempre era el té con agua de jamaica de la casa de Galo -, y lanzábamos ideas al aire que hoy se han hecho más sólidas. Hace cuatro meses algunxs nos empezábamos a conocer, hoy somos buenxs amigxs. El cuatro de mayo realizamos el lanzamiento oficial de Recodo.sx en el salón del fondo del jardín de esa maravillosa casa —como esa pocas quedan— que acoge al Fondo de Cultura Económica. Ese día nos acompañaron nuestros amigxs y nuestra familia, ellxs fueron los primeros en escucharnos presentar, entre tartamudeos y risas, este proyecto que hoy ha tomado más formas de las cuales proyectábamos: texto impreso, texto digital, video. Esa noche, más tarde, DJ Joya tocó su repertorio en nuestra fiesta. Hace pocos días publicamos una propuesta donde ella experimenta con sensaciones pasadas y presentes, sensaciones que son profundamente íntimas. De hecho, la concepción, tránsito e intercambio de ideas en Recodo se caracterizan por su intimidad. Por ello luchamos cada día, por mantener una línea editorial que pone a la intimidad de quien escribe por encima de todo el resto de capas que componen al texto. Agradecemos profundamente a cada unx de nuestrxs colaboradorxs por su valentía en confiarnos algo que queremos compartir con todxs ustedes. Es a través de esa generosidad que hemos crecido un poco más cada día, sea con un texto sobre la Mujer Maravilla o sobre Tinder. El cine, la fotografía, la poesía de nuestras vidas cotidianas son nuestros puentes hacia ustedes. De nuestros procesos de edición se fortalecen complicidades, nacen nuevas relaciones, cada una distinta, cada una especial a su manera, y se mantienen vivas en cada texto, cada video, cada proyecto. Hoy, cuatro meses después, nos sentamos otra vez a revivir, reinterpretar las anécdotas más pequeñas que construyen este camino en el cual, llenxs de entusiasmo, seguimos caminando.

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